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A la vista de los recientes acontecimientos referentes al virus COVID-19, que ha provocado en muchas empresas el ralentizamiento e incluso la pausa absoluta de su actividad productiva, surge entre sus más altos directivos una pregunta: ¿cómo hubiera podido hacerle frente? ¿podría evitar que mis trabajadores estén de cara al público en estos momentos en supermercados, farmacias, repartos…?

El teletrabajo en muchas áreas de la empresa existe y se puede implantar con relativa facilidad, pero ¿y en la producción y distribución? La respuesta surge inmediatamente como un rayo láser, como si se tratase de una de nuestras películas favoritas de ciencia ficción…’robots’.

Y es que, viendo el panorama actual, serán muchas las medianas y grandes empresas que van a invertir su capital en prepararse contra este y futuros ‘contratiempos’ productivos.

Esto significa una importante inversión en el campo de la Robótica. Vamos a presenciar un cambio sin precedentes en este área tan apasionante y los aficionados tanto de su rama más técnica, como los frikis que siempre hemos deseado pasear con nuestros R2-D2 y C-3P0 viviremos una época memorable. Palomitas, una butaca cómoda y a disfrutar.

Nuestro cometido hoy será analizar la tecnología actual y tratar de imaginar (y por qué no…fantasear) sobre la que habrá en un futuro no muy lejano.

Una de las empresas visionarias en este aspecto y en la que debemos fijarnos es, ni más ni menos que Amazon. El imperio de Bezos ha invertido mucho y con buenos resultados. Vamos a estudiar dos de sus propuestas.

Amazon Go: el supermercado inteligente.

Los clientes ingresan a la tienda a través de una aplicación en sus teléfonos que genera un código QR que se escanea en un torniquete electrónico. Cuenta con cámaras en el techo que se encargan de rastrear a los clientes por la tienda y los estantes están dotados de sensores de peso que detectan cuándo se ha cogido un artículo. De esta manera, el sistema reconoce qué artículo recoge el comprador. Una vez fuera del estante, se agrega este al carrito virtual del cliente. Si se recoge y luego se vuelve a dejar en su sitio, se elimina del carrito. Una vez que el cliente termina su compra y abandona la tienda, se calcula el coste total y se sustrae directamente de la cuenta asociada a la aplicación.

Estos supermercados ya existen, están implantados y su número no deja de crecer. Actualmente hay unos 25 Amazon Go en ciudades como Seattle, Nueva York, Chichago y San Francisco.

Prime Air Delivey.

Amazon cuenta con la mayor red de distribución del mundo y sus esfuerzos siempre van dirigidos a mejorar la calidad y el tiempo de sus repartos.

Es en esta línea donde surge esta iniciativa que consiste en el reparto mediante drones.

Sin pilotos, capaces de soportar un peso de dos kilos y medio y recorrer hasta 24 kilómetros.

El dron vuela a unos 120 metros de altura y está preparado para esquivar cualquier obstáculo que aparezca ante él: cables de alta tensión, tendederos, edificios…

En lo referente a la producción industrial y la aplicación de la robótica en esta, es cierto que cada vez en las fábricas existe más maquinaria y menos personal, pero aún así el factor humano sigue siendo muy alto en comparación con la elevada tecnología que existe hoy día en la robótica.

Vemos, por tanto, una reticencia a la más que inminente “época robot”. Este miedo es totalmente lógico, hay muchos trabajos que van a perderse, sí. Esta carrera hombre-máquina ha sido ampliamente estudiada por los expertos y el mensaje, al contrario de lo que piensan muchos, es alentador. La empresa española Iberdrola, en su página web, expone estos resultados:

“En la otra, nos encontramos con dos certezas. La primera es que, en contraposición a los perdidos, surgirán numerosos empleos. En 2018, el informe The Future of Jobs elaborado por el World Economic Forum señalaba los perfiles más emergentes: analista de datos, especialista en Inteligencia Artificial, desarrollador de software, entre otros. La segunda tiene que ver con lo que dice James Timbie, académico de la Universidad de Stanford: “Muchos trabajos rutinarios serán paulatinamente asumidos por las máquinas, dejando las tareas más complicadas a los humanos que poseen habilidades interpersonales”. Por tanto, las labores que quedarán en manos de los humanos serán las que requieran de destrezas que, por el momento, no están al alcance de las máquinas. Hablamos de áreas como la educación, la salud o el arte.”

En conclusión, una nueva era se aproxima que cambiará nuestras vidas y trabajos tal y como los conocemos. Se dice que lo nuevo asusta y desconcierta… ¿O tal vez ilusiona y vigoriza?

El miedo es la peor de las barreras humanas y el miedo al cambio es la mayor de las barreras al progreso tecnológico.

Manuel Torralba Villar

Estudiante de Ingeniería en Tecnología Industriales

BIBLIOGRAFÍA:

https://www.expansion.com/empresas/distribucion/2020/02/26/5e566728468aeb4f4c8b456d.html https://www.amazon.com/Amazon-Prime-Air/b?ie=UTF8&node=8037720011 https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-12-16/futuro-trabajo-2018-foro-economico-mundial_1617117/ https://www.iberdrola.com/talento/robotizacion-del-trabajo

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Manuel Torralba
manuel.torralbavillar@gmail.com

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