Tiempo de lectura: 3 minutos

α Orions, también conocida por HIP 27989, pero comúnmente llamada Betelgeuse, es una estrella del tipo gigante roja localizada en la constelación de Orión. Tiene una masa, aproximadamente, de 18 veces la masa solar y una edad de unos 8 millones de años. Pero algo hace pensar a los científicos que este último dato no va a aumentar mucho más. ¿Qué está ocurriendo para que piensen esto?

Desde finales del año 2019, esta estrella expuso su disminución de brillo más importante desde hace 25 años, emitiendo solamente un 36% de luz, un cambio que se pudo observar a simple vista. Bueno, realmente todo esto ocurrió hace unos 642 años, ya que la luz que nos llega es la de ese momento debido a la distancia de la Tierra a la estrella.

Este acontecimiento ha hecho que todos los telescopios apunten hacia ella, pues podría ocurrir una de las cosas más bonitas observables en el cielo: la explosión de la estrella convirtiéndose así en una supernova.

Para asegurarse de esto, los científicos, concretamente los astrónomos, trabajaron para ver si la temperatura de su superficie estaba disminuyendo, y como consecuencia, el brillo estaba disminuyendo. Pero no, los estudios revelaron que no había habido cambios significativos en su temperatura.

Pero es que esta estrella parece estar un poco indecisa, pues su brillo ha vuelto a aumentar. Esto ha hecho que los científicos lleguen a la conclusión de que la causa de su atenuación fue la expulsión de materiales de su capa más externa, acumulándose en forma de polvo alrededor de la estrella. La astrónoma Emily Levesque afirmó que “esto ocurre todo el tiempo en las gigantes rojas, es una parte normal en su ciclo vital”. Los granos de polvo se enfrían y disipan, absorbiendo así parte de la luz emitida por la estrella y que llega a la Tierra.

Aunque ya se ha dado una explicación a este hecho, el misterio de su oscurecimiento no ha quedado del todo resuelto. Conforme aumentaba la disminución de su brillo, el telescopio espacial Hubble y el Telescopio Muy Grande (localizado en Chile) apuntaban a Betelgeuse y algo extraño se observó. A principio del año 2019, la estrella presentaba una forma esférica y un brillo constante. Pero, en diciembre de 2019, parecía estar ovalada y con un área sombría en el hemisferio sur.

Los astrónomos no saben si el polvo es el que bloquea la luz o si es que la estrella está cambiando de forma y se ha oscurecido.

Aunque, no se haya resuelto, los científicos vuelven a sonreír, ya que ha recuperado parte de su brillo y pueden volver a observarla antes de que se deslice sobre el firmamento tan cerca del Sol que se ocultará hasta otoño.

Esto no significa que la estrella no vaya a explotar, ya que es una gigante roja, es decir, está en el final de su vida. Se estima que esto ocurra “pronto”, en unos 100.000 años. No olvidemos que el tiempo en astronomía es muy diferente al nuestro, pues un siglo es astronomía es como un micro segundo en el “tiempo humano”. Aún así, nos perderemos el gran espectáculo.


AUTORA

Elena Ruiz, estudiante de 2º de bachillerato.

Elena Ruiz Laguna
Lo sentimos, de momento el autor de este post ha decidido no compartir información personal.
Puntuación
Votos: 18 Promedio: 4.9
Log in or Register to save this content for later.

4 Respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *