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Nancy Grace Roman fue una astrónoma que llegó a ser la primera jefa de astronomía de la NASA y una de las fieles defensoras del telescopio espacial Hubble, por lo que fue apodada como “la madre del Hubble”.

Historia

Roman nació el 16 de mayo de 1925 en Nashville (Tennessee). Su madre era profesora de música y su padre geólogo, motivo por el cual nunca le faltó curiosidad científica en el hogar.

Cuando tenía tan solo 11 años fundó su propio club de astronomía con un grupo de niños de su barrio. Se reunían semanalmente y comentaban texImatos científicos de actualidad e interés. A lo largo de su adolescencia se encontró con alguna que otra traba a nivel educativo. Su tutor la desanimó, diciendo que tenia que coger latín en vez de matemáticas. A pesar de ello, se esforzó al máximo y consiguió cursar tanto astronomía como física en educación secundaria.

A la hora de entrar en la universidad, también tuvo que ignorar los “consejos” del decano y otros profesores respecto a estudiar ciencias, consiguiendo así graduarse en Astronomía en 1946.

Imagen 1: Nancy Roman (imagen obtenida de la BBC)

Carrera científica

Tras graduarse satisfactoriamente en Astronomía, obtuvo el doctorado en la misma disciplina tan solo 3 años después por la Universidad de Chicago.
Durante su investigación en el Observatorio de Yerkes descubrió que las estrellas con órbitas circulares y elementos más pesados son más jóvenes que las que tienen órbitas más aleatorias y menos elementos pesados. Hallazgo del cual estaba muy orgullosa.

A pesar de trabajar allí durante 6 años como instructora y profesora adjunta del observatorio, se dio cuenta de que no tendría posibilidades de llegar a ser titular siendo mujer.

Cuando miraba a mi alrededor, no veía a ninguna mujer en puestos de investigación en astronomía.

Nancy Roman

Por ello, decidió aceptar una oferta de trabajo en el Laboratorio de Investigación Naval de los EEUU en Washington. Pero, muy a su pesar, nada más llegar descubrió que allí tampoco podía sacar al máximo su potencial, ya que apenas le asignaban tareas.
Poco a poco, se fue ganando la confianza de sus compañeros y consiguió trabajar en radioastronomía, geodesia y espectroscopia de microondas.

A finales de los años 50, Roman asistió a una conferencia sobre el origen de la Luna. Allí, habló con un directivo de la NASA que le preguntó si conocía a alguien interesado en trabajar en un programa de astronomía espacial.

La idea de hacer borrón y cuenta nueva y trabajar para crear un programa que pensé que probablemente influyera en la astronomía durante 50 años era un reto que no podía rechazar,.Eso era todo lo que necesitaba.

Nancy Roman

En aquella época la NASA apenas tenía experiencia y los astrónomos tenían sus dudas respecto a la posibilidad de observar desde el espacio. A pesar de ello, Roman no desistió, se sentía atraída por la idea de la ciencia en el espacio.

¿Os hacéis una idea de lo que viene ahora? Exacto. La mayor aportación de Roman fue sin lugar a dudas el telescopio espacial Hubble, el increíble observatorio por satélite que ha realizado más de 1,2 millones de observaciones y 14.000 artículos científicos desde 1990. Sin ella y su tenacidad y perseverancia para conseguir la financiación necesaria (ya que el Hubble se enfrentó a varios recortes de presupuesto), el telescopio no habría existido.

Imagen 2: Telescopio Hubble (imagen obtenida de Xakata)

En 1978, Nancy Roman contrató a Edward J. Weiler como científico jefe del Hubble (puesto que desempeñó hasta 1998).

Hubble no hubiera existido sin su liderazgo, su perseverancia y su lógica política.

Weiler

Fuera de la NASA

Tras conseguir su objetivo y una vez el proyecto estaba encaminado, Roman se fue alejando de la NASA para comenzar a trabajar como asesora de contratistas de astronáutica.

Desde que se retiró de la NASA en 1979, Roman dedicó mucho tiempo enseñando, aconsejando y leyendo alrededor de todo el país. Continuo siendo una defensora incansable de la ciencia.
Fue profesora de astronomía en Shepherd Elementary School (en Washington) y dedicó sus últimos años a motivar a las niñas pequeñas a perseguir sus sueños. Le encantaba convencer a las niñas de que podían ser científicas y de que la ciencia podía ser divertida.

Roman esperaba inspirar a las mujeres jóvenes a dejar de lado sus inhibiciones y alcanzar las estrellas, tal como ella lo hizo.

Casi al final de su vida, continuó impartiendo conferencias sobre astronomía, asistiendo a congresos y a coloquios de la NASA. Con más de 90 años, asistía a clases de gimnasia todos los días y le gustaba asistir a eventos culturales.

En una entrevista le preguntaron que le diría a otras mujeres sobre su legado y, tras reírse, ella contestó:

Yo no dejé que el hecho de ser mujer me frenase.

Nancy Roman

Y es que Nancy Roman recibió numerosos galardones a lo largo de su vida, entre los que destacan: un Federal Women’s Award, doctorados honorarios del Swarthmore College, Bates College, Russell Sage College y Hood College y se le puso su nombre a una beca de la NASA en astrofísica.

Artículo sobre una de las observaciones recientes del Hubble: Betelgeuse


AUTORA
María Caseiro Arias

BIBLIOGRAFÍA

María Caseiro Arias
Coordinadora de desarrollo y diseño web , Quantum Society

Estudiante de 4º de Matemáticas e Ingeniería Informática en la Universidad de Santiago de Compostela.

Puntuación
Votos: 3 Promedio: 5
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