Tiempo de lectura: 9 minutos

Introducción

Después del éxito rotundo que está teniendo actualmente Tesla, la compañía norteamericana que fabrica automóviles eléctricos, está resurgiendo el nombre de uno de los mayores genios de la historia: Nikola Tesla.

Hablemos un poco de él y de su trabajo estrella, y que de hecho le llevaría a estrellarse: la Torre de Wardenclyffe. Con ella, pretendía electrificar toda la Tierra, sin cables.

El genio de un pequeño poblado de Croacia

Fig. 1: Fotografía de Nikola Tesla

Nikola Tesla nació el 10 de julio de 1856 en Smiljan, parte del imperio austro-húngaro (actual Croacia), en medio de una noche de tormentas eléctricas. No podía ser de otra manera.

Esta persona reuniría más de 760 patentes en vida bajo su nombre, entre otras la famosa Bobinas de Tesla, los rayos X (casi al mismo tiempo que Röntgen), la radio (de forma paralela a Marconi, y de tecnología diferente), el control remoto y los que serían hoy en día los mayores de sus inventos: la corriente alterna y el famoso motor de inducción.

Como anécdota de este último, saber que el logotipo de la compañía de coches Tesla no es otra cosa que una fracción de la sección de un motor de inducción.

Fig. 2: Origen del logotipo de TESLA

De personalidad tan excéntrica como enigmática

Nació en un cristianismo ortodoxo para terminar en el budismo y fue un pacifista reafirmado. En sus propios diarios y corroborando lo que amigos suyos decían: “No comprendía el odio en la gente”. En cuanto a su dieta, era vegano y no consumía tabaco ni drogas.

Increíblemente, Tesla no utilizaba planos para corroborar sus proyectos, simplemente “lo veía y lo almacenaba en su mente” (esto fue un problema con el caso Marconi y la radio). Muchos se le venían en sueños y meditaciones.

Además, cuando sufrió un incendio en su laboratorio y con ello la pérdida de sus inventos, fue sin duda un duro golpe pues no recordaba del todo cómo había llegado a algunos, ya que estaba continuamente innovándolos.

“Yo no invento, yo descubro la naturaleza”

Nikola Tesla

Siempre le gustó descubrir también lo misterioso y curiosamente, en su diario se cuenta cómo le salió un mechón blanco de pelo pocos días antes de la muerte de su madre, acompañada de una tremenda jaqueca. Viajó a Europa y en cuanto su madre falleció, volvió a recuperar el tono en el mechón y su capacidad para pensar claramente.

Nunca prestó suficiente atención a sus finanzas y vivió prácticamente toda su vida como residente en el Hotel New Yorker de Manhattan.

Por último, sufría TOC’s que le llevaban a no dormir cuando estaba implicado en algún invento y a ser extremadamente limpio siempre (siempre llevaba guantes y desinfectaba todo). Además, igual que a Newton, nunca se le conoció pareja.

De Edison a JP Morgan, pasando por Westinghouse

Tesla, después de viajar a Estados Unidos con poco más que unos centavos, un poema y la ropa que llevaba puesta, estuvo trabajando para Edison.

En su diario, él mismo declara que Edison fue “muy poco generoso” con Tesla y llegó a timarle en más de una ocasión, al no recibir las bonificaciones económicas prometidas por múltiples patentes durante su etapa en su empresa.

Fig. 3: La Guerra de las Corrientes

Pocos años después, terminó en la competencia como buque insignia de la Westinghouse Electric Company, donde comenzaría la Batalla de las Corrientes contra Edison, y que terminaría con la victoria de la Corriente Alterna (AC) de Tesla hasta la actualidad.

Ya como un genio de reconocido prestigio en todo el mundo (aunque para muchos un lunático o farsante, por sus controvertidas promesas), decidió llevar a cabo el más increíble de sus sueños: electrificar la Tierra.

En particular, Tesla confiaba en que su Bobina Tesla, un circuito eléctrico resonante acoplado (muy reconocible por soltar chispas a grandes distancias, como rayos) podía ser mejorada y mucho.

Hasta tal punto que podría servir como antena para enviar mensajes a lo largo y ancho del mundo, sin cables y con nada más que la superficie terrestre y la atmósfera como medio de comunicación.

Esto desde luego alarmó a los inversionistas, que estaban expectantes de lo que sucedía al otro lado del charco de la mano de Marconi y su radiotelégrafo.

El laboratorio de Colorado Springs

Ya en 1899 Tesla consiguió en su laboratorio de Colorado Springs un transmisor amplificador (así llamó a su Bobina Tesla mejorada) de 15 metros de diámetro que lograba altísimos voltajes (4,000,000 V) y de alta frecuencia (lo que la hacía segura para el ser humano, relataba Tesla). Consiguió iluminar así bombillas a metros de distancia, sin cables.

Fig. 4: Laboratorio de Colorado Springs y
Nikola Tesla con su Bobina mejorada

El más ambicioso de sus planes: electrificar el mundo

Así, Nikola Tesla vio que era el momento de avanzar hacia su más soñado hito: electrificar el mundo. Después de una ronda de financiación ardua, encontró en el banquero J.P. Morgan una inversión, a finales 1900, de unos $4,000,000 al cambio actual.

Con el dinero, Tesla comenzó a construir la que llamarían la Torre de Wardenclyffe (por el nombre del dueño de las tierras) junto al prestigioso arquitecto Stanford White. La torre de madera debería medir unos 57 metros de alto con una cúpula semiesférica metálica de 21 metros de diámetro.

Fig. 5: Torre de Wardenclyffe

Tesla calculaba que con unas 30 torres como esa esparcidas por todo el mundo, se podrían transmitir cualquier mensaje a cualquier punto del mundo, sin cables, y con los aparatos actuales.

Pero el sueño duró poco, por el siguiente motivo: Marconi consiguió en 1901 transmitir la letra S en morse a través del océano, un hito histórico, que sumado a la imposibilidad de Tesla para demostrar científicamente como pretendía lograr esa “resonancia terrestre” y esas supuestas nuevas ondas estacionarias, llevarían a su idea al declive.

La realidad es que Tesla nunca creyó siquiera en que las ondas de radio de Marconi pudieran lograr algo tan grande como lo que él buscaba, que también incluiría transmitir energía eléctrica sin cables a todo el mundo. Aún así, los inversionistas vieron en las ideas de Marconi unas más seguras, a la vez de modestas, en donde destinar su dinero.

La caída de la Torre y de su sueño

Cuenta la leyenda que el hecho de que JP Morgan hubiera invertido en empresas de cobre a principios de 1900 le llevaron a querer financiar a Tesla para después dejarlo desprotegido, por su idea de “electricidad sin cables”. Nunca lo sabremos, pero sí que el sueño de Tesla murió ahí.

Tesla continuó hasta 1905 experimentando en su estación de telecomunicaciones, cuando perdió el último apoyo que tenía: su propia financiación a través de sus patentes de AC, que expiraron ese año.

Se volvió a hipotecar pero ya era demasiado tarde, y en 1915 Nikola Tesla perdió la propiedad. En 1917, la torre fue demolida y no fue hasta 2013 cuando se pudo recomprar y hacer el Museo de Ciencia Tesla, en su honor.

El desolador final de un genio

Tesla murió en 1943 arruinado y acompañado de palomas en un pequeño hotel en Nueva York donde residía, poco después de recibir la Medalla Edison por su trabajo (la cual quiso rechazar porque “le estaban premiando en nombre de la persona que le había intentado arruinar”; era una gran ironía, decía).

En una de sus últimas cartas a su madre, él mismo decía que “pese a haber hecho todo por la humanidad, al fin y al cabo esta solo me ha respondido con avaricia, odio y tachándome de loco”.

En resumen, queda claro que Nikola Tesla fue un genio intachable, pero también un nefasto hombre de negocios, y verdaderamente invito a cualquiera a saber más de su historia.

Podemos decir así que Nikola Tesla, el genio que iluminó el siglo XX con sus inventos, había muerto de pena. Aún así, su legado continuaría hasta el día de hoy, y ensalzando al que probablemente haya sido el mayor ingeniero eléctrico de la historia.

Autor

Manuel Ferreira Lorenzo

Estudiante de Ingeniería en Tecnologías Industriales

Bibliografía

Electricidad inalámbrica para todo el mundo

La torre de Wardenclyffe

Los mayores inventos de Nikola Tesla

Nikola Tesla: El hombre que inventó el siglo XX de Charo González Casas

Puntuación
Votos: 6 Promedio: 4.7
Log in or Register to save this content for later.

Sin respuestas todavía

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *